¡Primer trimestre superado!
Y qué orgullosa está la profe de cada uno de vosotros y qué ganas de volver a achucharnos.
¡Por fin nos dejamos ver por aquí las liebres de 3 años A! pero tenéis que perdonarnos porque todos hemos estado muy ocupados a lo largo de tooodo el trimestre.
Comenzamos en septiembre (¡pero si parece que fue ayer!… que alguien pare el tiempo por favor) algunos de nosotros con muchas ganas, otros con menos y algunas lagrimas en los ojos, algunos con mil cosas que contar y otros que hemos ido contando mucho y muy bien pero poco a poco. Nos hemos conocido entre nosotros, hemos conocido a nuestras y nuestros profes, el cole, a los compañeros de 3 años B, nuestro patio y a nuestra mascota Peter.
PRIMERAS VECES
¡TE QUEREMOS PETER!
Y por cierto, también hemos ido mucho, muchísimo, muchisísimo al baño pero ¡cómo hemos mejorado en esto también! porque solo necesitamos estar tranquilos, que sea el momento y el momento ¡siempre llega!
Y así, sin darnos apenas cuenta empezábamos otro mes, habíamos estrenado estación nueva y ya teníamos una rutina en clase. Y no es por presumir pero ¡cantamos muy muy bien!
Y como quien no quiere la cosa, habíamos empezado a trabajar muchísimo y a aprender cosas muy importantes para ser un aula completa y feliz, que es lo que queremos todos.
Hemos leído muchos cuentos diferentes, bailado, cantado, amasado, construido cosas inimaginables, hablado en inglés, utilizado la pizarra digital, hemos hecho sesiones de psicomotricidad, usado pinturas, ceras, marcadores y rotuladores que muchas veces han manchado suelos y paredes por arte de magia…, miles de papeles, masas, pegatinas… que curiosamente se nos han pegado por todos lados, incluso en la lengua, pero que sobre todo nos han llenado de magia a cada instante de estos 3 meses maravillosos que hemos vivido.
Y por supuesto, ¡hemos JUGADO MUCHÍSIMO!
No lo vamos a negar, en nuestra clase triunfa el rincón de la fantasía con sus casitas y sus muñequitos, el de coches con carretera incluida, el de animales, construcciones y, por supuesto, el despiporre de nuestra cocinita donde tan pronto comemos pizza de fresa y Colacao, como zumo de piña con queso (la profe alucina y piensa en algunos de los menús de vuestras casas ;) )
Jugando y jugando libremente hemos expresado nuestras emociones, discutido algunas veces aunque luego llegásemos a acuerdos, propuesto ideas de juegos, compartido abrazos, luchas de poder por algún que otro juguete y nos hemos ido construyendo y buscando nuestro hueco en este aula, que aunque se nos haya incluso inundado, es nuestra y en ella somos nosotros mismos.
Pero sobre todo (nada tiene que ver con que la profe sea una forofa…) en nuestra clase han triunfado los juegos de mesa. Nos hemos divertido muchísimo jugando y cooperando todos juntos “contra el juego” para que por ejemplo, el Monstruo no le robe a la profe los calcetines, el pájaro rosa pueda disfrutar de la compañía de sus amigos los pajorotos o Rodolfo el cuervo no se coma nuestra recolecta de fruta.
Y así, sin saberlo y sin esfuerzo ya respetábamos turnos de palabra, nos ayudábamos unos a otros, manteníamos la atención, trabajamos el control inhibitorio, la memoria de trabajo, la flexibilidad cognitiva, la toma de decisiones, la memoria de trabajo, nuestra motricidad fina, la orientación espacial… lo que nos va a ayudar a desarrollarnos integralmente y favorecerá en nuestro futuro una buena lectura y escritura… y casi que lo mas importante ¡nos desternillabamos de la risa!
Por otro lado, este trimestre hemos disfrutado de algunas fiestas como Halloween, el Amagüestu y la Navidad. Y como somos muy faranduleros, ¡nos han encantado!
¡HAPPY HALLOWEEN!
¡AMAGÜESTU!
¡FELIZ NAVIDAD!
Y con dos pestañeos el trimestre ha terminado, la lista de de cosas pendientes de la profe lejos de menguar crece, pero también crecen las ganas, el entusiasmo y el cariño que ya todos nos tenemos porque este aula cada vez es mas casa o madriguera porque nosotros cada vez somos mas familia.
Nos vemos por aquí el próximo año con mas historia que contaros, con un montón de juegos jugados y con muchísimo mas amor compartido.
Un abrazo de liebre para todos nuestros lectores y un millón de gracias por darle a esta Liebre-profe la oportunidad de vivir esta experiencia única con lo mejor y mas valioso que tenéis en vuestras vidas, vuestros hijos/as. GRACIAS.